Mobbing, violencia laboral disfrazada de rigor profesional

Comunicado

Uno de los problemas más comunes, pero poco estudiados en México, es el de la violencia laboral. En la cultura organizacional del país, la violencia suele guardar la apariencia de formación, de rigor profesional y aun de normalidad. Las consecuencias, sin embargo, no podrían ser más graves, dado una de ellas llega a ser la muerte.

Para discutir el tema, del 12 al 14 de noviembre de 2018, se realizará en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el III Congreso Mexicano sobre Mobbing y Otras Formas de Violencia en Instituciones, convocado por la Red Iberoamericana por la Dignidad en el Trabajo y en las Organizaciones, El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y el Proyecto Cátedras Conacyt “Violencia de Género y Desigualdad en el Sureste de México”.

El objetivo es intercambiar experiencias entre empresarios, servidores públicos, investigadores, profesionales de la salud, activistas, perpetradores, testigos y blancos de agresiones en instituciones y organizaciones.

Violencia disfrazada de formación

Zyanya Estefanía Figueroa Becerril era una joven pediatra originaria de la Ciudad de México, quien hacía su residencia en el Hospital del Niño Poblano (HNP). Hasta mayo pasado, cuando se quitó la vida. Pocos días después de darse a conocer la tragedia, testimonios de sus compañeros vertidos en los medios de comunicación revelaron que la doctora Figueroa Becerril era víctima de maltratos en su lugar de trabajo, lo cual podría haber motivado su decisión.

No es imposible. En respuesta a un Punto de Acuerdo emitido en junio de 2013 por la Comisión Permanente del Senado de la República, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDHP) aplicó, entre los médicos residentes del HNP y otros centros hospitalarios de la entidad la Encuesta sobre la investigación de oficio sobre la presunta violación a los derechos humanos de los médicos residentes en el estado de Puebla.

Fuente: Conacyt