Jornaleras agrícolas de San Quintín: más allá del surco

Despierta en la madrugada, cuando el sol todavía no se asoma, y se levanta a preparar alimentos para ella y sus hijos, antes de partir al trabajo.

A las seis de la mañana sale de su casa. Va en busca del transporte que la trasladará hasta los campos de cultivo de fresa, donde el capataz le indica las labores que realizará durante la jornada que se prolonga al menos hasta las cinco de la tarde.

En ese periodo, podrá tomar un breve descanso para comer sus alimentos a la orilla del surco. Al finalizar la jornada por la que recibe una remuneración entre 150 y 180 pesos, tomará nuevamente el transporte que la lleva de regreso a casa.

Ya en su hogar, empieza una nueva jornada de trabajo: las labores de limpieza y preparación de alimentos para su familia, que ocupan el resto de su día. Podrá descansar casi hasta la medianoche.

Es la vida cotidiana de mujeres indígenas migrantes que trabajan como jornaleras agrícolas en San Quintín y que ha sido documentada por un grupo interdisciplinario de investigadoras de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), agrupadas en el Cuerpo Académico Sociedad y Gobierno de la UABC.

San Quintín es un centro de población localizado al sur del municipio de Ensenada, Baja California, que destaca por sus actividades agrícolas, concentradas principalmente en el cultivo de tomate, pepino, calabaza, coliflor, brócoli y, más recientemente, fresa.

“Los cultivos se caracterizan por utilizar tecnologías modernas, fundamentalmente de riego, con uso intensivo de mano de obra proveniente de otros estados como Oaxaca, Chiapas, Puebla, entre otros”, señala el documento Panorama general de zona San Quintín, Baja California, 2015, elaborado por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Estado de Baja California (Sedagro).

Con datos del Censo de Población y Vivienda 2010, el documento refiere que la región de San Quintín cuenta con una población conformada por 42 mil 411 habitantes, de los cuales, seis mil 246 se dedican al sector agropecuario.

Exposición a plaguicidas
El desempeño de sus labores como jornaleras agrícolas expone a pesticidas a cientos de mujeres indígenas de San Quintín, agroquímicos poco regulados que pueden ocasionar daños en la salud reproductiva y mental.

La doctora Evarista Arellano García, profesora investigadora de la Facultad de Ciencias de la UABC, estudia los riesgos y efectos de la exposición crónica de las trabajadoras agrícolas a plaguicidas.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la investigadora relató que desde 2009 ha documentado el daño genético de los plaguicidas en alrededor de 300 jornaleros, a través de pruebas citológicas.

Crédito de este contenido: Conacyt

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